viernes, 17 de mayo de 2013

Una pirámide de Belice

El pasado 15 de mayo, día madrileño por antonomasia, periódicos como El País o El Mundo recogían la noticia de la demolición de una pirámide maya para que una empresa constructora pudiera disponer piedra como relleno de caminos.

Se trata de una pirámide que fue construida por los mayas hace más de 2.300 años, dentro del complejo Noh Mul, y que ha sido destruida en unos pocos días por una eficiente retroexcavadora.


Esto es lo que ha quedado de la pirámide y la retro utilizada (Imagen tomada de El País)
Como es lógico, la destrucción de la pirámide ha causado la indignación de los arqueólogos y especialistas. Al parecer, todo el complejo se encuentra en terrenos privados, pero la legislación de Belice establece que las ruinas se encuentran bajo la protección del Gobierno. Da igual, la búsqueda del dinero fácil ha aconsejado a la empresa constructora utilizar la pirámide como “cantera” para obtener piedra con la que rellenar los caminos que estaba construyendo, y ahí fue la retro, llevándose por delante veintitrés siglos de historia. ¡Todo sea por el dólar (o el euro)!

Según la noticia, el director del Instituto de Arqueología de Belice, Jaime Awe declaró a la prensa que "La empresa despreció y destruyó completamente el edificio. ¿Por qué simplemente no se van y excavan en otra parte sin significado cultural?" Pues por dinero, Sr. Awe, por dinero, y por desprecio absoluto de la cultura y la historia.


¿Es necesario justificar la presencia de esta entrada en el blog? Es claro que estamos muy lejos de Madrid y supongo que la pirámide no estaba construida con pedernal…, pero resulta muy estimulante poder “ver en directo” una historia muy similar a la de la muralla de Madrid. Es como cuando algún antropólogo se incorpora a una tribu primitiva para “ver en directo” el comportamiento del hombre prehistórico.

La lectura de la noticia me ha llevado, como en un “flashback” de esos que tanto se llevan, a los momentos en los que la muralla madrileña fue derribándose y su pedernal fue utilizado para las nuevas construcciones, a las decisiones tomadas al respecto por los Reyes Católicos, por Carlos I y por otros gobernantes, recogidos en Avatares de la muralla, o en la Reutilización del pedernal.

Es evidente que si en 1570 se hubiera dispuesto de una retroexcavadora como la utilizada en Belice no habría hecho falta que 30 picapedreros hubieran trabajado en el derribo del Arco de Santa María, durante un mes. Más gente al paro.

En realidad, el suceso de Belice recuerda, en lo que se refiere al origen y el destino de la piedra, a lo sucedido con el Castillo de Barajas (ver El castillo reciclado) aunque, afortunadamente para nuestra sociedad e historia, la Duquesa de Osuna pidió los correspondientes permisos al ayuntamiento para la reutilización del pedernal, cosa que los bárbaros de Belice no han hecho, ni por asomo.